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jueves, 13 de mayo de 2010

enfermedades de trasmision sexual



Las infecciones de transmisión sexual (ITS), también son conocidas como enfermedades de transmisión sexual (ETS) o clásicamente como enfermedades venéreas, son un conjunto de entidades clínicas infectocontagiosas agrupadas por tener en común la misma vía de transmisión: se transmiten de persona a persona solamente por medio de contacto íntimo que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales, incluyendo el sexo vaginal, el sexo anal y el sexo oral.

Los agentes productores de las infecciones de transmisión sexual incluyen bacterias, virus, hongos y protozoos.

Las enfermedades de transmisión sexual se transmiten por relaciones sexuales.

Aunque la mayoría tienen tratamiento, algunas de ellas, como las producidas por virus, nunca se curan de manera definitiva, sino que el agente causal permanece en estado latente, sin manifestarse, dentro del organismo al que ha infectado, pudiendo reaparecer cíclicamente. Este tipo de relación entre el organismo y el agente infeccioso facilita la transmisión de éste, es decir, su infectividad.

Aunque la eficiencia del uso del preservativo o condón ha sido puesta en duda en diversas ocasiones (dado que muchas de las ITS se infectan por vía cutánea o por medio de fluidos no directamente vinculados al coito), el condón no deja de ser una importante línea de defensa como barrera.

Las armas más importantes contra las ITS son la prevención, tomando las medidas oportunas por medio del uso del condón y la higiene adecuada, elementos imprescindibles para una sexualidad responsable y que reducen considerablemente el riesgo de transmisión de estas infecciones.

http://www.youtube.com/watch?v=bHI_mo8uX4o&feature=related

LGV (linfogranuloma venéreo)




¿QUE ES?
El LGV (linfogranuloma venéreo) es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por tres cepas de la bacteria Chlamydia trachomatis. Los signos visuales incluyen una o más pápulas genitales (p.ej., superficies elevadas o granos) y/o úlceras e inflamación de los ganglios linfáticos del área genital. El LGV también puede producir úlceras rectales, sangrado, dolor y flujo, especialmente en personas que practican relaciones sexuales anales receptivas. Las lesiones genitales causadas por el LGV se pueden confundir con otras ETS ulcerativas, como la sífilis, el herpes genital y el chancroide. Las complicaciones de un LGV no tratado pueden incluir agrandamiento y ulceración de los genitales externos y obstrucción linfática, lo cual puede llevar a una elefantiasis de los genitales.

¿CUALES SON LOS SINTOMAS?

El LGV puede ser difícil de diagnosticar. Por lo general, la lesión primaria que produce el LGV puede consistir en una lesión genital o rectal pequeña, que puede ulcerarse en la zona de la transmisión después de un período de incubación de 3 a 30 días. Estas úlceras pueden permanecer sin detectarse en la uretra, la vagina o el recto. Al igual que con otras ETS que causan úlceras, el LGV puede facilitar la transmisión o adquisición del VIH.

¿CUAL ES EL TRATAMIENTO?


No existe ninguna vacuna contra las bacterias. El LGV puede ser tratado con antibióticos por tres semanas. Las guías de los CDC para el tratamiento de las ETS recomiendan usar doxicilina dos veces al día durante 21 días. Un tratamiento alternativo consiste en el uso de eritromicina base o azitromicina. El proveedor de atención médica determinará cuál es el mejor tratamiento. Si usted ha recibido tratamiento para el LGV, avísele a todas las personas con las que haya tenido relaciones sexuales 60 días antes de la aparición de los síntomas, para que se puedan examinar y tratar. Esto reducirá el riesgo de que sus parejas presenten síntomas o graves complicaciones de LGV. También se reducirá el riesgo de que usted se reinfecte, así como el riesgo de contagio continuo en la comunidad. Usted y todas sus parejas sexuales deben evitar las relaciones sexuales hasta que hayan terminado el tratamiento para la infección y hayan desaparecido los síntomas, tanto de usted como de sus parejas.
NOTA: La doxiciclina no se recomienda en mujeres embarazadas. Las mujeres embarazadas y lactantes deben ser tratadas con eritromicina. La azitromicina puede ser útil en el tratamiento del LGV durante el embarazo, pero no existe información publicada que se refiera a su seguridad y eficacia. Un proveedor de atención médica (como un doctor o una enfermera) puede explicar a sus pacientes las opciones de tratamiento.
Las personas que tienen infección por el LGV y el VIH deben recibir el mismo tratamiento para el LGV que las personas que son VIH negativas. Es posible que las personas con el VIH requieran de un tratamiento prolongado y que los síntomas tarden en desaparecer.

http://www.youtube.com/watch?v=suDNo6XpABY

martes, 11 de mayo de 2010

ENFERMEDAD INFLAMATORIA PELVICA:







¿QUE ES?

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP, también conocida por sus siglas en inglés como PID) es el término general que se utiliza para referirse a infecciones que se presentan en el útero (matriz), las trompas de Falopio (los conductos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero) y otros órganos genitales internos. Es una complicación frecuente y grave de ciertas enfermedades de transmisión sexual (ETS), especialmente de la infección por clamidia y de la gonorrea. La EIP puede afectar las trompas de Falopio y los tejidos del útero, los ovarios y las áreas circundantes. La EIP puede provocar consecuencias graves que incluyen infertilidad, embarazo ectópico (embarazo implantado en una trompa de Falopio o en otro lugar fuera de la matriz), formación de abscesos y dolor pélvico crónico.







¿CUALES SON LOS SIGNO O SINTOMAS?

La EIP puede que no presente síntomas ni se manifieste con síntomas graves. Cuando la EIP es causada por una infección clamidial, la mujer puede experimentar síntomas leves o no tener síntomas del todo mientras que sus órganos genitales estén siendo afectados. Debido a que los síntomas son tan poco claros, la EIP no es detectada por las mujeres ni los médicos en casi dos tercios de los casos. Las mujeres que presentan síntomas de EIP sufren, por lo general, de dolor en la parte inferior del vientre. Otros signos y síntomas incluyen fiebre, flujo vaginal poco usual que puede tener mal olor, relación sexual dolorosa, dolor al orinar, menstruación irregular y dolor en la parte superior derecha del abdomen (poco frecuente).









¿CUAL ES EL TRATAMIENTO?

La EIP se puede curar con varios tipos de antibióticos. El médico determinará y recomendará la mejor terapia. Sin embargo, el tratamiento con antibióticos no corrige los daños que ya han ocurrido en los órganos genitales internos. Si una mujer tiene dolor pélvico y otros síntomas de EIP, es de vital importancia que busque atención de inmediato. Un tratamiento a tiempo con antibióticos puede prevenir daños graves a los órganos genitales. Entre más tiempo se demore la mujer en recibir tratamiento contra la EIP, mayor será la probabilidad de quedar infértil o de tener un embarazo ectópico en el futuro a consecuencia del daño que sufrieron las trompas de Falopio.
Debido a la dificultad para identificar a los organismos que infectan los órganos genitales internos y a que más de un organismo puede ser el causante de un caso de EIP, esta enfermedad se trata, por lo general, con al menos dos antibióticos eficaces contra una amplia gama de agentes infecciosos. Estos antibióticos pueden ser administrados por vía oral o por inyección. Los síntomas pueden desaparecer antes de que se cure la infección, por lo tanto la mujer debe tomarse todos los antibióticos que le han sido recetados aunque ya no tenga síntomas. Esto ayudará a prevenir que la infección se vuelva a presentar. Las mujeres que están recibiendo tratamiento contra la EIP deben ser reexaminadas por su médico dos a tres días después de iniciado el tratamiento para asegurarse de que los antibióticos son eficaces y están curando la infección. Asimismo, la pareja o parejas sexuales de la mujer deben recibir tratamiento para disminuir el riesgo de reinfección, aunque no tengan síntomas, ya que aun así podrían estar infectadas con los organismos que causan la EIP.
Se puede recomendar que una mujer sea hospitalizada para recibir tratamiento contra la EIP si: (1) está gravemente enferma (p.ej. tiene náusea, vómito y fiebre alta); (2) está embarazada; (3) no responde a los medicamentos o no los puede tomar por vía oral y necesita que los antibióticos se administren por vía intravenosa; (4) tiene un absceso en la trompa de Falopio o en el ovario (absceso tubo-ovárico); o (5) requiere de monitorización para asegurarse de que los síntomas no se deben a otra afección que puede requerir de cirugía urgente (p. ej. apendicitis). Si los síntomas persisten o si el absceso no desaparece, es posible que se necesite realizar una cirugía. Las complicaciones de la EIP, como el dolor pélvico crónico y la cicatrización, son difíciles de tratar, pero en ciertas ocasiones mejoran con la cirugía.






















Vaginosis bacteriana



*¿que es ? *

La vaginosis bacteriana es el tipo más común de infección vaginal, aunque tal vez no hayas oído hablar tanto de ella como de las infecciones por hongos.


*¿causa de la vaginosis bacteriana?*


La vaginosis bacteriana es causada por un crecimiento excesivo de bacterias anaeróbicas en la vagina (esto significa que no necesitan nada de oxígeno para sobrevivir o crecer) y un organismo llamado Gardnerella. Es normal que haya cantidades pequeñas de estas bacterias anaeróbicas y de Gardnerella en la vagina. La vaginosis bacteriana ocurre cuando se altera el equilibrio de organismos en la vagina y las bacterias anaeróbicas y la Gardnerella crecen en forma excesiva. La bacteria benigna y protectora (Lactobacillus) se ve entonces excedida en número y no puede cumplir su función habitual: producir un desinfectante natural (como el agua oxigenada) que ayuda a mantener el equilibrio normal y saludable de los organismos en la vagina. Entonces se produce una infección.
Las razones exactas del crecimiento excesivo de la bacteria se desconocen. Vaginosis Bacteriana es más común en las mujeres con muchos compañeros de relaciones sexuales y se puede desarollar despues de relaciones sexuales con un compañero nuevo. Muchas veces, la vaginosis bacteriana se desarrolla después de tener relaciones sexuales con una persona nueva. Sin embargo, las mujeres que no están sexualmente activas y mujeres lesbianas también pueden contraer una vaginosis bacteriana.



*señales y sintomas *
Las señales externas de la vaginosis bacteriana pueden incluir mal olor u olor a pescado en la vagina y una secreción vaginal clara, blanca como la leche o gris. La secreción puede ser leve o profusa. El olor puede empeorar alrededor del momento de la menstruación o después de tener relaciones sexuales sin protección. Cuando el semen (la esperma masculina) se mezcla con las secreciones vaginales, el olor se vuelve más fuerte. También se puede sentir picor y/o ardor en la vagina.

Sin embargo, muchas mujeres tienen vaginosis bacteriana sin tener ningún síntoma externo. El proveedor de cuidados de salud puede notar secreción u olor vaginal durante un examen físico, hacer un análisis del líquido vaginal y luego recomendar tratamiento.

tricomoniasis


*¿que es?*

La tricomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres, siendo más frecuentes los síntomas en las mujeres.

*¿como se puede contraer la trimoniasis?*

La tricomoniasis es causada por el parásito protozoario unicelular Trichomonas vaginalis. La vagina es el sitio más común donde ocurre la infección en las mujeres mientras que en los hombres es en la uretra (conducto urinario).

El parásito se transmite a través de las relaciones sexuales con una pareja infectada ya sea por el contacto entre el pene y la vagina o por el contacto de vulva a vulva (área genital en la parte externa de la vagina). Las mujeres pueden contraer esta enfermedad de un hombre o de una mujer que tiene la infección pero los hombres suelen contraerla solamente por el contacto con mujeres infectadas.

*signos y sintomas*

La mayoría de los hombres con tricomoniasis no presentan signos ni síntomas, pero algunos puede que tengan una irritación temporal dentro del pene, una secreción leve o un poco de ardor después de orinar o eyacular.

Algunas mujeres tienen síntomas o signos de la infección que incluyen un flujo vaginal espumoso, amarillo verdoso y con un fuerte olor. La infección también puede causar molestias durante la relación sexual o al orinar, así como irritación y picazón en el área genital de la mujer. En casos muy inusuales puede haber dolor en la parte baja del vientre. Los síntomas en las mujeres suelen aparecer de 5 a 28 días después de la exposición a la infección.